Cuando empecé con este nuevo proyecto (harán aproximadamente dos horitas) pensé que iba a tomarme un par de días encontrar algo digno de publicar. Para mi sorpresa, no me llevó tanto tiempo.
S: y lo vino a buscar para decirle que esperaba que no faltase
F: ¿Cómo que no faltase?¿Es un laburo?
S: Parece. Le dijo que lo va a poner de delantero titular. Que vaya hoy o que no vaya más.
F: ...
Esta conversación se refiere a mi primo que, como muchos chicos, ocupan un tiempo bastante importante de su día jugando al futbol en un club de barrio. Quien venía a buscarlo es su entrenador.
¿Qué tan frustrado puede estar una persona como para hablarle así a un nene que apenas tiene 8 años?¿Dónde reside la necesidad de ponerle tanta presión a una situación que indudablemente no la necesita? Yo pensaba que los chicos iban a jugar al club para divertirse, estar con los amigos (al menos eso hice yo toda mi vida)
Los clubes deberían poner más atención en estos casos. Las personas a cargo de estos grupos ("Entrenadores") deberían ser formadores, al igual que los padres y los maestros de la escuela. Los chicos no van a trabajar al club. No es profesional el futbol que ellos juegan. Lo hacen porque lo sienten, y porque les gusta. Es triste que haya casos como estos. Yo pensé que los frustrados eran sólo los padres que les gritan a sus hijos desde las tribunas y los insultan cuando algo no sale como debiera.
Espero no defrauden a los chicos. No hay nada peor que un chico defraudado. Piensenlo.
Mostrando entradas con la etiqueta Infancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Infancia. Mostrar todas las entradas
sábado, 10 de enero de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)